Hoy he recibido este emilio que me ha llevado a un recuerdo de hace años. Escribe una antigua alumna mía de la India. Escribe de América donde vive desde que se casó. No la he visto desde entonces.
“Estaba yo anoche en casa leyendo el Directorio de Familias de la India en Ohio, América. Entre los nombres y los datos habían intercalado algunos artículos en lengua guyaratí, y me puse a leer uno de ellos. Se titulaba “Profundizar en la superficie”. El estilo me pareció familiar. Noté que conectaba desde el principio. Cuando volví la página vi el nombre del autor: Carlos Vallés. Me dije: ‘No es extraño. Lo sabía. El corazón me lo había dicho.’ ¿Qué le parece? A que eso es algo. Tenía que contárselo. Es ya media noche y mañana me levanto temprano. Pronto escribo más. Rupa.”
Una carta así alegra la vida del escritor. Me reconoce el estilo. Conecta sin saber por qué. La alerta el corazón. Descubre el nombre al final. Y me lo dice. Bendito sea el día en que escribí ese artículo. El estilo es el hombre, dicen los franceses.
Yo mismo me había olvidado del artículo. Lo he encontrado en una antología de mis escritos guyaratís de hace veinte años de donde lo habrían tomado en Ohio para reimprimirlo sin decírmelo como suelen hacer. “Profundizar en la Superficie.” Traduzco un párrafo:
“Somos superficiales. Leemos un poco, entendemos un poco, sabemos un poco, hacemos un poco. Algo. Pero poco. Algo hay que hacer porque algo hay que hacer, pero cuanto menos, mejor. Nada de profundidades. O, mejor, profundizar en la superficie. Que no se diga. Aquí está el dato. Aquí está la fecha. Aquí está el periódico que lo dice. Pero nada más. Superficial, ligero, frívolo. Nunca profundo, acabado, completo.
Al comenzar el curso de segundo año de la asignatura Estática y Dinámica en la Universidad de Madrás, continuación del que habíamos hecho el año anterior, el profesor, Shri Narayanam, nos preguntó: “¿Qué han aprendido ustedes de esta materia?” Le contestamos: “Algo de todo.” Sentenció: “Preferiría que hubiesen hecho todo de algo.” Me quedó la lección. Más práctica que toda la Estática y Dinámica que luego aprendimos. (Shri Narayanam era un gran profesor.)
El que cava un poquito en muchos sitios no sacará agua. Profundizar en la superficie.”
Me has hecho feliz, Rupa.