Me sigue sorprendiendo vuestra continuada reacción al WikiVaticano de que hablé ya hace varias webs. Sobre todo me mencionáis el principio de ‘horizontalidad’ en el mando en vez de ‘verticalidad’. No paran los emilios. Se ve que es un tema sensible por lo mucho que ha tocado a muchos.
No es que haya que cambiar una cosa por la otra, verticalidad por horizontalidad, pero sí atemperar un poco una actitud con la otra. La Iglesia no es una democracia, pero el Pueblo de Dios es instrumento de la Palabra de Dios. Vox populi, vox Dei. O la expresión, sensus fidelium (el sentir de los fieles) como locus theologicus (principio teológico), que lo es.
Yo ya os dije que a mí me ha iluminado mucho la decisión del papa de suprimir el limbo. Hace falta coraje teológico para retirar una doctrina, que nunca fue dogma de fe, es verdad, pero sí fue magisterio continuado y universal de todos los tiempos desde san Agustín hasta este año. Eso muestra la apertura de la Iglesia y su capacidad de cambio. Dogmas de fe hay muy pocos, y todo lo demás, como acabamos de ver en el caso del limbo, se puede cambiar. Sigamos esperando. |