Citas auténticas de niños y niñas pequeños:
David, 2 años. Cuando iba a nacer su hermana, le dijeron a David que iba a tener una hermanita con la que podría jugar…. Cuando nació, David fue a la clínica y, al verla en la cuna, preguntó: “¿Y con eso tengo yo que jugar?”
Celia, 3 años. Celia quería jugar con su primo a cuentos de princesas, pero él no quería ser príncipe, ni caballero ni nada así que ella muy enfadada le dijo: “Vale, sé tú mismo y abúrrete.”
Alejandro, 4 años: Alejandro aún no sabe leer, pero un día se fue solo al salón, cogió un ejemplar del Quijote que estaba en una estantería y se sentó en el suelo. Después de un rato su padre fue a ver qué estaba haciendo Alejandro porque estaba muy callado. El niño tenía el libro abierto y lo estaba mirando muy atentamente. De repente levantó la mirada y le dijo a su padre: “Oye, papá, ¿por dónde voy?”
Kevin, 4 años: Kevin va todos los días al cole en autobús con su madre. Como ella lo lleva en brazos, le parece injusto pagar dos billetes, así que le dijo al niño: “Kevin, si te preguntan la edad, dices que tienes 3 años.” Un día se encontraron con una vecina que le preguntó a Kevin: “Guapo, ¿cuántos añitos tienes?” El niño miró a su madre y le dijo: “Mamá, ¿le digo la del autobús o la de verdad?”
Sergio, 5 años: El año pasado, la noche de Reyes, la madre de Sergio le preguntó si quería dejar algo de comer a los Reyes y a los camellos. Sergio le contestó: “No, mamá. Si tienen hambre, que vayan al frigorífico.”
Paula, 4 años: Paula fue con su madre a la peluquería, donde todo el mundo le hacía carantoñas. La peluquera le preguntó: “¿Cuándo cumpliste los 4 añitos?” La niña respondió muy seria: “Pues cuando se me acabaron los 3.”
Moisés, 3 años: A Moisés le cuesta pronunciar algunas palabras. Un día le dijo a su padre: “Quiero un yogur de pfreza”. Su padre le dijo: “Si no lo pronuncias bien, no te lo doy.” Y él contestó: “Pues entonces lo quiero de plátano.”
Sofía, 5 años. Un día su madre no tomó la comunión en misa y Sofía le preguntó: “Mamá, ¿por qué hoy no te has tomado la pastilla esa que te hace estar un rato sin hablar?”
Marcos, 4 años: Un día a Marcos le enseñaron una foto de la comunión de su primo en la que salía el primo, los padres de Marcos y un obispo. Y le preguntaron: “¿Quiénes son los de la foto?” Marcos dijo: “Pues el primo José, papá, mamá…”. Y cuando llegó al obispo dijo: “Y el tío disfrazado de Batman.”
Sofía, 2 años y 6 meses: Cuando la bañan, siempre llora mucho si se le mojan los ojos al lavarle el pelo. Un día que le lavaron el pelo y Sofía ni se inmutó, su hermana mayor se sorprendió: “Sofía, hoy no has llorado.” Y Sofía dijo: “Los años…”.
Eva, 6 años: Eva decidió elaborar una lista de las cosas que tenía que hacer ese día. En el papel escribió: Comprar mantequilla, disfrutar, ver mundo y ser feliz.
Pepe, 7 años: Su madre estaba intentando que hiciera los deberes, pero Pepe no paraba de armar jaleo. Al final su madre se cansó: “Pepe, para de hacer ruido o te castigo.” Y Pepe le dijo: “Pero mamá, si luego te sientes fatal.”
Aída, 3 años: Aída tiene problemas para pronunciar la erre, así que un día le dijeron: “A ver, Aída, repite: El perro de san Roque no tiene rabo porque Ramón Rodríguez se lo ha robado.” Y Aída dijo: “El chucho no tiene cola.”
Melisa, 5 años: Melisa iba en el coche con sus padres y le dijo a su madre: “Mamá, ponme música.” Su madre le respondió: “No, que me duele la cabeza.” Y entonces dejo Melisa: “Pues pónmela tú, papá, que a ti no te duele.”
Perla, 6 años: Perla estaba con sus padres en Port Aventura. En una atracción había altura límite, así que el señor de la atracción le dijo a Perla: “No puedes subir porque eres una niña.” Y Perla le contestó: “No soy una niña, soy una mujer con problemas de crecimiento.”
Javier, 4 años: Javier y su abuela fueron a misa el Domingo de Ramos. Como se le hacía muy larga, quería irse, pero su abuela le pidió: “Espera un poquito, Javier.” Cuando pasaron el cepillo, su abuela dejó dinero, y Javier le dijo: “Vale, ya hemos pagado. ¿Podemos irnos?”
Javier, 8 años: Su madre había dado a luz, y cuando Javier vio al bebé en casa dijo: “Y este, ¿se queda con nosotros?”
David, 3 años. Un día les dijo a sus padres: “Y vosotros, cuando yo tenga novia, ¿dónde vais a vivir?”
Martha, 5 años. Los Reyes le trajeron a Martha una mesita que había pedido, y al ver la etiqueta dijo: “Mira, mami, en el cielo también hay IKEA.”
Alfredo, 2 años y 6 meses: Cuando comenzó un nuevo curso, el padre de Alfredo lo llevó a la guardería y lo presentó a sus nuevos compañeros. Cuando volvió a recogerlo, le dijo: “Venga, dale un beso a tu nueva compañera María que nos vamos.” Alfredo respondió: “¿Por qué? Si todavía no le he pegado.”
María, 3 años: Estaba María con su abuela a última hora de la tarde, todavía había luz solar, pero ya se veía la luna. De pronto María miró al cielo y dijo: “Abuela, la luna se ha equivocado.”
Unai, 8 años: La madre de Unai le explicó un día: “Pues, cuando yo era pequeña y las monjas nos pillaban comiendo chicle, nos lo pegaban al pelo.” Y Unai dijo muy serio: “Mamá, las monjas están ahora en peligro de extinción, ¿no?”
Marc, 5 años: Una noche, mientras estaban cenando, Marc estaba portándose mal y le pidió su madre: “Marc, haz el favor de sentarte como Dios manda.” Y él dijo muy serio: “Mami, Dios no manda.”
Guillermo, 5 años: Su madre intentaba despertarle un lunes para ir al cole y después de llamarlo varias veces dijo Guillermo: “Espera, mamá, que solo me falta un ojo para despertarme.”
(Frases célebres de niños, Santillana, Madrid 2007)