| |
atrás - ME CONTÁIS - 01/07/09 |
Cuando me contáis vuestros sufrimientos, sufro. Sufrimiento compartido se alivia, y sufrimientos cercanos me hacen más reales los sufrimientos enormes pero lejanos del mundo. Hoy me ha llegado un emilio muy doloroso y repaso mis sentimientos.
Tres enfoques para el sufrimiento: el del pasado, el del futuro, el del presente. El del pasado es el oriental del karma. Sufro por algo que hice en el pasado, y que necesita una reparación para seguir adelante. Tiene la ventaja de que sé que esto me acerca al final feliz pagando cuanto antes lo que tengo que pagar; y la desventaja de sufrir por algo de lo que no tengo la menor idea qué pudo haber sido en mi pasado.
El del futuro es el occidental de esta vida como prueba para la futura. Dios nos prueba para que nos ganemos el cielo. Yo predicaba de joven que, así como yo les ponía las preguntas más difíciles en matemáticas a mis alumnos más aventajados para que sacaran mejor nota, así Dios, cuanto más sufrimiento nos envía, más nos aprecia y más nos quiere premiar. Muy listo, yo, de curita joven, pero no volveré a repetir ese sermón ante alguien que sufre.
El del presente es el de tomar las cosas como vienen sin preguntar de dónde ni por qué. Y seguir adelante. Hacer todo lo que está en mi mano para reducir el sufrimiento; y aceptar lo que no puedo remediar. “Lo que entristece a los hombres no son los hechos, sino sus reacciones a los hechos.” (Epicteto). El que aguanta, gana.
Y seguir al lado del que sufre.
|