Comprendo que estés deshecha. Llevas bien tu viudez y te cuidas muy bien de tu único hijo adolescente. Y has descubierto que se droga. ¿Qué puedes hacer? Te voy a decir algo muy fuerte pero muy real. Ayudarás en todo lo posible a tu hijo para que no se hunda, pero lo mejor que puedes hacer por él es no hundirte tú. Es tu hijo, sí, y su dolor es tuyo, pero él es una persona y tú otra, y sois distintas. Lo quieres mucho y haces bien, pero no debes identificarte con él. Si te hundes tú, os hundiréis dos en vez de uno. Mantente firme. Pase lo que pase.
Si alguien se está ahogando en el río y todavía tiene fuerzas, la mejor manera de ayudarle es echarle una cuerda desde la orilla. Si tú te tiras al río para estar a su lado, os hundiréis los dos. Mantente bien en tierra firme para ayudarle mejor. No te hundas. Sigue tu vida y que él lo vea. “Te quiero con toda mi alma y haré todo lo posible por ti, hijo mío, pero tú eres tú y yo soy yo. Si tú te hundes lo sentiré con toda mi alma, pero yo no me hundo. Que lo sepas.” Te respetará más. Ayuda total, pero independencia también total. Es la manera de salir adelante. Tú no has de vivir su vida por él. Tú vives la tuya, y él, la suya. Cercanas pero distintas. Sigue con tus amistades, con tus ocupaciones, con tus diversiones. No hagas tu vida alrededor de tu hijo. A su lado, sí, pero dependiendo de él, no.
Y no tengas miedo en ser estricta con él. Y en regular el dinero que gasta. Que sepa que la droga exige aumentar las dosis y se hace insoportablemente cara y lleva a robos y a violencia. Que no se haga ilusiones diciendo que él no es todavía drogadicto y que puede dejar la droga en cuanto quiera. Eso lo dicen todos, y para cuando quieren salirse, ya no pueden. Esté en el grado que esté, cuanto antes lo deje del todo, mejor. Y eso ya lo sabe él en el fondo. Pero díselo tú.
En cuanto a la ayuda directa que puedes prestarle, no hay nada que tú no sepas. Depende del grado en que esté. Lo importante son las compañías. Y que esté entretenido. Pero no pretendas acompañarle tú. En cualquier caso es su vida. ¿Cómo va en los estudios? Que vea que se trata de su vida. La ayuda profesional puede también mucho. En tratamiento personal y en instituciones. Y la familia te ayudará. A ti y a él. Ten buen ánimo, que es tu mejor contribución. Yo, y los que leen esto, te acompañamos ante Dios.
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Por cierto, os habéis equivocado. En mi Web de 15 de abril, la chica buena era la de Lufthansa. Desde luego tomé su vuelo.